martes, 1 de junio de 2010

¿Y SI PONES UNA HUERTA EN TU VIDA?


¡Una huerta aporta tanto, y necesita tan poco...!
Bueno, poco : terreno, ganas, y gente dispuesta a cuidar y sacar provecho de ella.

Pensamos que la implantación de una huerta puede suponer una mejora bien notable en cualquier lugar que carece de condiciones óptimas para su habitabilidad, y por tanto, para su desarrollo.
Aporta vida, verde, respiración, alegría, trabajo, sociabilidades, conexiones, infraestructuras, rendimientos, intercambios, alimentos...y así podríamos estar cien lineas más describiendo cualidades que tienen/ofrecen una huerta.

Vida, salud y trabajo, ¿se puede pedir algo más? Intervenir respetando el suelo, dejándolo como algo natural capaz de sustentar a su propia naturaleza. Las viviendas vendrán luego, y serán siempre liberando ese SUELO que es SOPORTE, al que todos podemos acceder pero solo somos capaces de pisar sin ni si quiera fijarnos en todas las posibilidades que realmente nos está ofreciendo...

-Texto formato (de nuevo no hay resolución suficiente):
La huerta tiene una función polivalente. Actúa como mediadora de la trama de ese VACIO URBANO, mientras que se presenta como elemento natural capaz de abastecer necesidades como la alimentación. Se presenta como un elemento natural que se inserta en el entorno generando un ambiente libre y de tranquilidad. Situando la huerta en la zona residencial, o viceversa, conseguiremos maclar ambos aspectos consiguiendo un carácter único y diferente. El contraste de la paz y el sosiego de la huerta frente al ajetreo de la ciudad frenética, son una gran atractivo para nuestra propuesta.


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