Nos situamos en un lugar arbitrario... siempre que cumpla el requisito de ser un lugar SIN infraestructuras, habitado, y que podamos demostrar que es CAPAZ de asumir una transformación que regenerará la zona y la dotará de VIDA saludable.
Nos quedamos con una imagen que resuma de forma gráfica el aspecto inicial que podría tener, y los elementos existentes que nos ofrecen diversas posibilidades de cambio.
Aparece de forma espontánea una explosión de ideas que inundan nuestra cabeza. Son tantas las posibilidades que a veces no sabemos como actuar.
Aquí mostramos como podemos transformar el paisaje. Con pequeños cambios o incorporaciones podemos llegar a adquirir otra imagen de ese mismo lugar.
Una simple torre eléctrica puede convertirse en un soporte artístico, o de transmisión de información. La fachada de una vivienda de igual modo, en un tablón expositivo, y el interior de una fábrica abandonada, un gran mercado.
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